Los ojos vidriosos del presidente de la Cooperativa Inti fueron prueba ayer de la desesperación de la comunidad de horticultores de Benjamín Paz, departamento Trancas. "¿Cómo haremos para darles a nuestros hijos (dinero) para que se trasladen a los colegios, o para pagar la luz y el abono del cultivo? Perdimos todo y pedimos al Gobierno que sea solidario; y es la primera vez que venimos a solicitar una ayuda estatal", remarcó Lucio Morales.
Los productores, muchos de ellos pertenecientes a la comunidad boliviana de la zona norte de la provincia, profundizaron el reclamo por una ayuda económica para paliar la pérdida "total" de sus cultivos, causada por el granizo del 27 de octubre. Alrededor de 60 agricultores se instalaron, sin cortar el tránsito, en la ruta 9, a la altura de esa localidad, como medida de protesta. En ese momento, en la capital, representantes de los agricultores y autoridades del Ministerio de Desarrollo Productivo se reunieron para evaluar de manera definitiva los daños producidos por el fenómeno climatológico.
En el encuentro, el Gobierno se comprometió a gestionar la Emergencia Económica para esa área productiva y también un auxilio financiero a través de la delegación local de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar de la Nación. El temporal afectó a 196 hectáreas, con pérdidas totales y parciales de cultivos de tomate y otras variedades, informó Bartolomé Del Bono, secretario de Desarrollo Productivo.
Los agricultores afirmaron que mantendrán el estado de alerta hasta la próxima reunión, el lunes.